Se llegaba al rallye Gran
Canaria, una prueba muy especial para mí por su
historia, ya que en su palmares están mi padre
y mi hermano como ganadores en varias ocasiones, y quien
me iba a decir a mí que ésta sería
la quinta vez que ocuparía el segundo puesto en
este rallye.
Por suerte, la tarde de
las verificaciones me llegaban los discos de freno y pastillas
nuevas ya que el problema de la Palma eran los discos
empenados.

El rallye tenia tramos
nuevos para mí como eran el de San Juan y Hoya
de Pineda, que se sumaban a Monte Pavón, muy conocido.
Decidía salir en la primera vuelta con dos neumáticos
nuevos delante, para ver si podíamos pelear con
Jose ya que en La Palma estuvimos muy igualados.
El primer tramo, San Juan,
Jose me sacaba 1´1, por lo que estaba satisfecho.
Ya en Monte Pavón, con un piso muy bacheado, Jose
aumentaba la diferencia 1´7. Yo llegaba con los
neumáticos delanteros muy mal y eso me costaba
que en Hoya de Pineda me diera una paliza de 7´8,
por lo que la diferencia de la primera vuelta era de 10´6
por detrás de Jose. Creía que ya era difícil
esa diferencia si no surgían problemas. En mi equipo
se decidía ablandar la barra estabilizadora delantera
para probar montando neumáticos usados. En San
Juan mejoraba mi pasada anterior y le ganaba a Jose por
5 décimas pero no estaba a gusto con el coche ya
que en curvas lentas perdía mas el morro, por lo
que para Monte Pavón, Rubén endurecía
de nuevo la barra y la suspensión trasera, cuando
salía en el tramo creía que nos habíamos
equivocado porque el coche rebotaba mucho, pero al final
del tramo, los neumáticos aguantaban, mejorando
la pasada anterior y sacándole a Jose 2´5,
que se quejaba de haber puesto neumáticos más
duros.

Para Hoya de Pineda, no
podía cometer el error anterior, por lo que Rubén
y yo cambiábamos de eje los neumáticos del
Skoda. En la parte rápida de la bajada nos daba
algún susto, en curvas de 4ª y 5ª , al
escaparse mucho el tren trasero el tiempo intermedio era
de 7 segundos mejor que la primera pasada y eso se traducía
al final del tramo en 13´4 mejor y 7´4 que
Jose, por lo que en la general ya estábamos a sólo
2 décimas de él cuando nos faltaba otra
vuelta al bucle. Me ponía en contacto con mi equipo
y mandaba a Las Palmas, al taller, a buscar cuatro neumáticos
nuevos ya que tenia que jugarme el rallye en los tres
tramos.
En la asistencia se montaban
con calentadores, se ponía la gasolina justa y
se quitaba del coche los pector y maleta del copiloto.
En San Juan corría todo lo que podía y en
el stop era increíble, Jose había bajado
su mejor pasada en 4´7 y yo 6´6 eso demostraba
el ritmo de carrera que teníamos los dos. Estaba
delante de él por sólo 1´3. En Monte
Pavón, a mitad de tramo, marcaba 2 segundos mejor
que Jose y al final del tramo mejoré 4´8
mi pasada y le gané por 2´8. Para el último
tramo volvimos a cambiar de eje las ruedas y sabia que
tendría que correr porque, aunque ya estaba por
delante 4´1, sabía que Jose no tiraría
la toalla. Tenía que intentar repetir mi tiempo
anterior porque así él tendría que
mejorar 12 segundos, lo que era muy difícil. A
mitad de tramo Rubén me cantó uno mejor
que la pasada anterior. Y al final, mejorábamos
1´7, lo que sumado a que Jose empeoraba por problemas
en la caja, hacía que se consiguiera un luchado
y merecido 2º puesto.

La alegría en el
control stop era evidente y en ese momento, sólo
podía acordarme de las personas que habían
hecho posible que siga siendo el deporte que me gusta,
así como la empresa Domingo Alonso, en la persona
de Oliver Alonso, toda la red de Skoda de Canarias, mis
patrocinadores, mi equipo técnico y como no, a
toda esa gente que sigue confiando en mí. Mi más
sinceras gracias a todos y hasta el Rallye de San Miguel.
Saludos y hasta
el próximo rallye.
Antonio Ponce