El Campeonato de Canarias
de Rallye llegaba a la isla de Lanzarote, un Rallye con
unos tramos rapidísimos, en los que me encuentro
muy cómodo.
El primer tramo, Tabayesco,
hacía un tercer mejor tiempo, empatado con mi hermano
Jose y a sólo 2´7 del Xsara, por lo que,
empezaba la lucha con el M-3.
La segunda especial, El
Raso-Orzola, me perjudicaba mucho ya que agotaba en sexta
velocidad en varias ocasiones, lo que me daba el sexto
puesto en el tramo, pero a 1´2 de Jose. Así
llegaba al primer parque de trabajo, que se realizaba
sin ningún problema.

De vuelta a Tabayesco
marcaba un buen tiempo, que unido al del Raso-Orzola,
nos colocaba en 3ª posición del Rallye.
En el segundo parque de
asistencia, se revisaba todo para salir a la tercera pasada
por Tabayesco, donde comienzan los problemas al notar
una fuerte vibración en el tren delantero que me
hacia perder mucho tiempo. Al llegar a meta, Rubén
intentaba encontrar el problema pero teníamos que
seguir al Raso-Orzola, donde perdíamos más
tiempo y pasábamos del tercer puesto al sexto.
En la asistencia, se comprobaba
que los discos de freno estaban empenados y así
teníamos que plantearnos la segunda sección
con ganas de remontar puestos en la general.

El tramo de enlace se
hacía larguísimo, hasta Hoya Limpia, un
tramo rápido y estrecho donde Lito, Oliver y nosotros
marcábamos casi en mismo segundo. Se llegaba al
Mentidero, en este tramo agotaba muchísimas veces
y seguía sexto, así que, en la asistencia
se cambiaban las pastillas de freno y se volvía
al tramo de Hoya Limpia, donde lograba ser tercero a 1´1
del Xsara y 2 por delante de Oliver.
En el Mentidero, se corría
todo lo que podía, pero con velocidades tan altas,
no podíamos pelear; así todo ya estaba cuarto,
peleando con mi gran amigo Oliver y su WRC.
Se llegaba a la asistencia
y se lijaban las pastillas ya que seguía con el
problema de los discos de freno y decidíamos intentar
pelear por la tercera plaza con Oliver.
En el penúltimo
tramo, Hoya Limpia, volvía a ser tercero y estaba
por delante del Córdoba ya que él perdía
algo de tiempo en el cruce, lo que significaba que a falta
del último tramo, estaba a 4´7 de él.
Era muy difícil sacarle esa diferencia en un tramo
que me había ganado en las pasadas anteriores en
7 y 3´3 segundos, pero no se podía tirar
la toalla y tenía que intentarlo. La verdad es
que corrí todo lo que pude y me quedaba a 2 segundos
en el tramo de él y del Xsara, por lo que, no podíamos
llegar a la tercera plaza, que, por supuesto, sin desmerecer
para nada la carrera de Oliver no hubiera perdido si no
es por los problemas de freno.
Al final, contento por
el trabajo de todo el equipo y de haber corrido muchísimo
contra las impresionantes monturas de los pilotos conejeros.
Saludos y hasta
el próximo rallye.
Antonio Ponce