Llegaba el último
Rallye del año, donde todo el equipo quería
cerrar la temporada con un buen resultado. Aunque no se
podía pelear por la primera plaza ya que el Córdoba
de Flavio era muy superior, si queríamos luchar
por la segunda plaza con mi hermano Jose con el Volkswagen
Golf Kit-Car.
Se trabajaba mucho en
el coche, se montaban discos de freno nuevos y se probaba
el día antes del Rallye en el circuito de Taragalillo
con nuevos reglajes de suspensión. La prueba del
coche era satisfactoria y rodaba un segundo más
lento que Jose, con el Golf, por lo que tenía claro
que se podía luchar contra él, sabiendo
que habría que correr muchísimo.

Montaba ruedas nuevas
para el primer tramo, Los Cuchillos - Las Vallas. Atacaba
todo lo que podía de entrada y le sacaba a Jose
3´4 segundos, por lo que, estaba muy a gusto con
el coche.
En San Bartolomé
- Ayacata, le ganaba por sólo 1´6, por lo
que Jose estaba mejorando y atacaba todo lo que podía.
Para el tercer tramo,
el tiempo se complicaba con el agua y la niebla. La bajada
a los Marteles, se ponía muy difícil y los
sustos estaban a la orden del día. Al llegar a
meta, Jose Mª me endosaba nada más y nada
menos que 8 segundos, por lo que, la monta de neumáticos
le salió bien al salir con las ruedas traseras
talladas y se ponía por delante del Skoda con 3
segundos.
En el parque de trabajo,
se revisaba el coche y montaban dos ruedas nuevas para
recoperar en Los Cuchillos - Las Vallas, donde en el primer
kilómetro golpeaba una llanta que me hacía
preocuparme y levantar en las dos curvas siguientes por
si había pinchado, pero al no notar nada, aumentaba
el ritmo y al llegar a meta, se marcaba un buen tiempo
4´9 mejor que Jose. Al pasar el control stop paraba
y con Rubén se cambiaba la rueda delantera izquierda,
estaba destrozada y por suerte, no había perdido
el aire. Estábamos de suerte, porque de pinchar
se hubiera terminado con esa bonita lucha.

En San Bartolomé
- Ayacata lograba sacar a Jose 3´6 segundos y significaba
que había que bajar Los Marteles lo más
deprisa que podía ya que Jose no tiraría
la toalla. Por suerte, el tramo estaba menos delicado
y Jose lograba sacarme 3 segundos, lo que significaba
llegar al parque de trabajo la diferencia con Jose era
de sólo 1´5 por delante del Golf. Así
que la lucha era increíble.
Se montaban, de nuevo,
dos ruedas nuevas ya que nos tocaba llegar al tramo de
La Era - Las Vallas, un tramo donde sabía que Jose
atacaría ya que es un tramo donde se encuentra
muy cómodo. Salía todo lo rápido
que podía y mantenía un ritmo alto en todo
el tramo. Al llegar al control stop, sólo miraba
para la pizarra buscando el tiempo de él y respiraba
a ver que mejoraba en 2´4 su tiempo.
Se llegaba al tramo de
Tunte - Fataga, donde, tanto Rubén como yo, nos
dábamos un gran susto al estar a punto de salirnos
de la carretera en el primer kilómetro, lo que
me hizo bajar Fataga muy nervioso y sin coger el ritmo.
Al final del tramo, estaba 8 décimas por delante
del Golf, por lo que no estaba mal.
Se llegaba al tramo del
Karting, donde cualquier fallo te puede dejar fuera. Atacaba
y me la jugaba en el rasante. Al final se hacía
el mejor tiempo, 8 décimas mejor que Flavio y 1´1
que Jose, lo que hacía llegar al parque de asistencia
con una diferencia de 5 ´8 por delante.
Para el último
bucle, se ponían los faros y, al igual que Jose,
ruedas nuevas; señal de que hasta el final, se
tenía que luchar.
En la Era, de noche, a
mitad de tramo, Rubén le picaba el tiempo a Jose
y estábamos rodando un segundo peor, por lo que,
había que seguir a un ritmo alto. Al final del
tramo, Jose nos ganaba por 1´4, lo que la diferencia
era de 4´4, a falta de la bajada a Fataga y el Karting,
sabía que Jose lo intentaría.
A mitad de Fataga, nos
llevamos el susto más grande del Rallye, al estar
a punto de salirnos en 6º. Por suerte, escapaba,
al no levantar el pie. Ya en el control stop, Jose recortaba
7 décimas y se ponía a 3´7, a falta
del karting. Lo que significaba que si no cometía
errores en este corto tramo, podríamos lograr esa
segunda plaza.
Salía en el Karting
con muchas ganas y se volvía a marcar el mejor
tiempo del tramo. Lo que significaba para Rubén
y yo cerrar la temporada con una gran satisfacción
y, sobre todo, al ver la alegría de todo nuestro
equipo, que habían hecho un trabajo increíble
en el Skoda. Este resultado era para ellos: Desiderio,
Jose Luis, Antioco, Antonio y Héctor, que son los
que me han dado la alegría de haber cumplido, con
creces, el proyecto que la empresa Domingo Alonso, con
su red Skoda de Canarias y patrocinadores puso en manos
de mi equipo Ponce Motorsport.
Saludos y hasta
el próximo rallye.
Antonio Ponce