Después de dos
años podía volver a uno mis rallyes preferidos
ya que es una prueba muy especial para cualquier piloto.
Fue una satisfacción el que no se corriera el viernes
puesto que eso conllevaba tener el equipo tres días
fuera de casa con un costo importante.
La prueba comenzaba con
el Pilar - San Isidro, un tramo muy bonito, con una bajada
un tanto peligrosa. Tras haber terminado el Granadilla
tenia que aumentar el ritmo de carrera, en la quinta curva
daba un toque a una llanta y en las siguientes curvas
me preocupaba haber pinchado pero al ver que todo iba
bien intentaba aumentar el ritmo. Al final del tramo el
tiempo no era malo, 2´2 por delante de Jo. Aunque
Rubén y yo teníamos que cambiar la rueda
delantera ya que la llanta estaba rota. Por suerte no
se había vaciado.

En el segundo tramo, Tigalate,
estaba muy cerca de Torres, Nico y Jose; por lo tanto,
las diferencias eran mucho menos que en Granadilla.
En el tercer tramo, Los
Charcos, una fuerte vibración cada vez que intentaba
apurar las frenadas me hacia perder la igualdad que tenia
por la sexta plaza con Jose. En el parque de trabajo se
cambiaban los discos delanteros de repuesto y emparejábamos
los neumáticos por el llantazo del Pilar.

En el segundo bucle todo
seguía igual en el Pilar 1´3 por delante
de Jóse En Tigalate 1 décima Jose y Nico
mejor y a solo 3 segundos de ZX, pero en los Charcos se
repetían los problemas de la pasada anterior y
ya Jose se me escapaba en los seis tramos en 8 segundos.

Después del parque
de asistencias, sin encontrar el problema de los Charcos,
comencé el Pilar, donde intentaba acercarme a Jose,
pero al final del tramo sólo le recortaba 1´6,
por lo que, ya era difícil cogerlo. En Tigalate
llegaba el susto del abandono ya que en una curva llena
de tierra el coche se cruzaba. Lo lograba corregir, pero
me mandaba en un trompo contra un muro. Eran unos momentos
malos porque tardaba en poder arrancar y llegar a meta
para revisar los daños. Por suerte, no eran muchos
y me permitían pasar el último tramo y así
llegar a meta, en un rallye que todo el equipo lo había
dado todo y el coche había mejorado. De este modo,
la confianza era mayor.

La organización
estuvo bien en general, aunque fallo en la llegada del
rallye al no separarla de la zona de los trompos. Eso
no quita mi felicitación a Narciso y todo su equipo.
Saludos y hasta
el próximo rallye.
Antonio Ponce