Llegaba el Rallye más
importante de nuestro Campeonato de Canarias.
Los reconocimientos fueron
bastante duros en sus dos días ya que teníamos
que hacer 1.150 Km. Para el Shakedown utilizaba una centralita
electrónica cedida por un preparador alemán
ya que la de mi coche se había roto días
antes del Rallye. Solo daba tres pasadas para comprobar
que todo estaba bien, por lo tanto, tomábamos camino
todo el equipo para el sur de la isla a realizar las verificaciones.
El viernes, a primera hora, uno de mis mecánicos
corría al aeropuerto a retirar la centralita del
Skoda, que llegaba reparada y en moto, llegaba cuando
me quedaban tres minutos para salir de la asistencia.

El primer tramo de Mogán
– La Aldea lograba bajar cinco segundos el tiempo
del año pasado y hacía el cuarto mejor tiempo,
lo que no estaba mal para empezar.
En Acusa empezaba a darme
cuenta de la dureza que tenía este tramo. Muy bonito,
pero en el que hay que trabajar mucho porque por las dimensiones
del coche me hacían llegar a meta agotado, marcando,
de nuevo, el cuarto mejor tiempo. Nada más terminar
el tramo teníamos que cambiar los neumáticos
de un tren a otro, lo que ya te terminaba de matar, una
normativa que nunca comprenderé “los mecánicos
parados y el piloto y copiloto cambiando los neumáticos”
después de un tramo de 20 Km. y corriendo para
llegar al siguiente tramo para no penalizar, lo que te
hace salir en el tramo ya cansado físicamente para
otro tramo de 22 Km. Espero que algún día
eso cambie.
Se llegaba al tramo del
Parador – Las Breñas, donde me encuentro
cómodo por ser una bajada muy rápida que
conozco bien, aunque, por ser el coche más pesado
de los Kit-car, las frenadas se hacen más complicadas.
Llegaba a meta sin ningún problema y seguíamos
manteniendo la cuarta plaza de la clasificación
general.
El tramo de enlace para
llegar al reagrupamiento se hacia larguísimo y
en la asistencia se cambiaban los neumáticos y
se decidía bajar la altura de las suspensiones
para intentar mejorar.
En la segunda pasada por
Mogan con mucho más calor empeorábamos 5
segundos y los neumáticos se castigan mucho mas,
repetíamos el cuarto tiempo y decidíamos
cambiar las ruedas para el siguiente tramo.
En Acusa empeorábamos
5 segundos, un tramo mucho más sucio de gravilla
y que apunto estuvimos de salirnos en una fuerte frenada
para una paella de izquierda, escapamos al soltar el freno.
En los cinco últimos kilómetros los neumáticos
se destrozaron, por lo que, después de la meta
y antes del repostaje volvimos a cambiar los neumáticos,
aunque aquí la mayor parte del trabajo la realizó
Rubén para yo intentar estar más fresco
para el siguiente tramo.
En la bajada a Las Breñas
teníamos problemas al fallar el motor en curvas
de apoyos muy fuertes ya que tenía que haber puesto
un poco mas de gasolina. Aquí era sexto pero seguía
manteniendo la cuarta plaza.
La asistencia se realizaba sin problemas que resaltar
y decidía montar sólo dos neumáticos
nuevos en contra de las anteriores veces que salíamos
con cuatro nuevas.
Llegaba la tercera pasada
por Mogán, en una curva de izquierda me pegaba
mucho en un interior y tocaba un poco el parachoque, guardabarros
y la llanta, pero sin tocar el neumático y sin
perder tiempo haciendo el mismo de la pasada anterior.

En Acusa teníamos
que tener cuidado porque estaba mucho más sucio,
el tramo nos estaba saliendo bien pero a 3 Km. del final
se empezaba a saltar la tercera velocidad. A pesar de
ese problema, bajaba 3 segundos. En meta cambiábamos
los neumáticos y poníamos gasolina.
La tercera pasada por
Las Breñas con más fresco bajábamos
3 segundos y aumentaban los problemas con la caja de cambios,
que realmente nos preocupaba ya que me temía que
la avería era grave.
Llegábamos al último
tramo de la primera etapa, el circuito del Karting, un
tramo donde arriesgaba un poco mas de la cuenta y golpeaba
en la caída del salto. En meta, al mirar la pizarra
de tiempos, nos marcaban el mejor tiempo del tramo.
La última asistencia
de la primera etapa era de 45 minutos, lo que daba a los
mecánicos más tiempo para poner el coche
a punto para el siguiente día.
Tomábamos la salida
para la segunda etapa ocupando la cuarta plaza de la general,
pero de camino al primer tramo en el enlace se rompía
la caja de cambios y nos dejaba sin la tercera velocidad
y la correspondiente preocupación por quedarnos
fuera de carrera.
En San Bartolomé
– Tejeda lo pasábamos francamente mal ya
que era difícil pasar de 2ª a 4ª porque
teníamos que pasar por la 3ª y con el embrague
nos hacía perder mucho tiempo. El tramo se hacía
larguísimo y sólo quería llegar a
meta para ver si Ojeda nos podía coger. En meta
sólo perdía 8 segundos con Fuster y no comentaba
el problema con al prensa para que Ojeda no se enterara
e intentara darnos alcance.
Para bajar Los Marteles
cambiábamos las ruedas. El tramo era mejor por
ser más rápido, aunque, el problema era
para recoger de 4ª a 2ª, lo que en muchos sitios
manteníamos la 2ª de curva a curva y todas
las de 3ª las teníamos que hacer en 4ª
velocidad.
El tramo de La Era –
Los Cuchillos estaba muy sucio y cada vez tenía
más temor de quedarme tirado, por lo que, no podía
disfrutar con el coche. En meta seguíamos manteniendo
la cuarta plaza y Ojeda nos había quitado muy poco
tiempo.
Al llegar a la asistencia,
todo el equipo estaba preocupado, en cualquier momento
la caja nos podía dejar tirado. Montábamos
ruedas usadas y nos planteábamos cuidar lo más
posible la mecánica para terminar el Rallye.

La segunda pasada por
San Bartolomé – Tejeda estaba más
llena de gravilla y empeorábamos el tiempo. En
el control stop seguía comentando que todo estaba
bien y la verdad era que cada vez la caja estaba peor.
Salíamos en Los
Marteles con cuidado para tratar de aguantar. Al pasar
por la meta de la subida a los Marteles me parecía
ver la parte trasera del 206 de Monzón fuera de
la carretera y en meta me preguntaban por él.,
se había retirado.
Llegamos al penúltimo
tramo, La Era – Los Cuchillos, y cada vez se hacían
más largos los tramos, era complicado con la caja
sin 3ª. En la bajada a Los Cuchillos tenía
problemas con los frenos al ir perdiendo pedal. El problema
era la tuerca del buje trasero, se había partido.
Sólo quedaba pasar el Karting, que al no tener
que usar la 3ª velocidad volvíamos a marcar
el mejor tiempo.
Por fin llegábamos
a la Playa de Amadores y subiendo al podium como 3º
clasificado y 1º canario, la alegría de todo
equipo era increíble. Era mi mejor resultado en
este Rallye y, por supuesto, para la red Skoda de Canarias.
Quiero dedicar este fantástico
resultado y agradecer su apoyo a las personas que han
hecho posible este proyecto y han depositado su confianza
en todo mi equipo.
Saludos y hasta
el próximo rallye.
Antonio Ponce