Llegábamos al ecuador
del campeonato, por lo que, era muy importante ganar este
Rallye después de la victoria de Oliver en el Rallye
Gran Canaria.
El primer tramo de Atogo
era clave para comenzar el Rallye puesto que es un tramo
difícil con muchas trampas. Corría todo
lo que podía para intentar sorprender a Oliver.
Al llegar a meta, bajaba en cuatro segundos mi tiempo
del pasado año. Tras pasar el control stop me paraba
para ver que tiempo hacía Oliver y lo veía
llegar a meta muy retrasado y con un neumático
en llanta e incluso, David lo adelantaba.
El segundo tramo, La Orchilla,
lo hacía muy tranquilo, sabiendo que la diferencia
con Oliver era muy grande. Al llegar a meta, mejoraba
en seis segundos mi tiempo. Después del control
stop me volvía a parar para ver el tiempo de Oliver,
pero era David el que llegaba y al preguntarle me comunicaba
que Oliver se había salido de la carretera.

Se llegaba al primer parque
de trabajo y decidía montar neumáticos usados
para el siguiente bucle.
Arico lo hacía
sin cometer errores y cambiando el motor 1.000 vueltas
por debajo del corte, marcaba el mejor tiempo.
En Granadilla me encontraba
en una curva a un chico sacándome la bandera amarilla,
levantaba el pie pensando que pasaba algo y al pasar la
curva, todo estaba bien, creo que el pive estaba muy animado.
En meta lo comentaba a la organización.
La asistencia se realizaba
sin problemas y volvía a montar neumáticos
usados ya que la diferencia con el segundo era de unos
21 segundos.
Se repetía el tramo
de Atogo y empeoraba 4 segundos, no podía cometer
errores y había que terminar intentando castigar
lo menos posible la mecánica.
En la segunda pasada por
la Orchilla, la organización cambió la salida
del tramo ya que en la primera pasada la habían
adelantado por error. Empeoraba 6 segundos y marcaba el
segundo mejor tiempo por detrás de mi buen amigo,
Ricardo Ledesma, con mi antiguo Galant Vr-4 que estaba
haciendo un gran Rallye.
En el tercer parque de
trabajo se seguía con el mismo planteamiento, ruedas
usadas y seguir cambiando por debajo del corte de motor.
Tengo que reconocer, que
en Arico-2 me dormía muchísimo, con el miedo
de cometer algún error y hacía 6º en
el tramo, aunque no significaba nada para la general,
pues la diferencia con el segundo era importante.
En Granadilla-2, con mucho
calor y neumáticos usados, el coche no se comportaba
muy bien, aunque no tenia problemas para hacer el mejor
tiempo, eso si, peor que en la primera pasada.
En el parque de trabajo
se revisaba el tren trasero y se encontraba una holgura
en las rotulas del puente pero que no nos tenia que preocupar
para los dos últimos tramos.
La última pasada
por Atogo impresionaba de ver las frenadas de los coches
que se habían salido, seguía administrando
la diferencia y marcaba el mejor tiempo. Ya sólo
quedaba pasar Arico.
En Arico-3 era de puro
tramite y seguía cambiando 1.000 vueltas menos,
aunque el último tramo se me hacía larguísimo.
En meta felicitaba a mi copiloto Rubén y al llegar
a la asistencia, a todo mi equipo, ya que habíamos
dado un paso importantísimo para el campeonato
que ahora se pone muy a favor del Skoda.
Saludos y hasta
el próximo rallye.
Antonio Ponce