Decidía participar
para comprobar si podía aguantar la prueba, ya
que, todavía no estaba recuperado de la lesión
de mi pie derecho.

Hacia la manga de entrenamiento muy tranquilo,
aunque era una prueba bonita y muy rápida. Llegaba
a meta sin problemas, aunque con los correspondientes
dolores en el pie, que gracias a una plantilla especial
diseñada por el traumatólogo me permitia
correr.
En la primera oficial solo mejoraba décimas
tras una mala salida en el tramo y en la ultima curva
tiraba del freno de mano, perdiendo algo de tiempo.

Para la última manga montaba ruedas
nuevas para dejar el coche lo mejor afinado para el Rallye
Granadilla. Hacia el tramo rápido y el coche se
comportaba muy bien, mejoraba casi cuatro segundos y lograba
ganar la prueba.
Hasta el próximo Rallye
Antonio Ponce.