Tras la Segunda Guerra Mundial, el primer Porsche que vio la luz se llamó 356 Pre-A. Diseñado por Ferry Porsche, este pequeño cupé heredó gran parte de su mecánica del icónico Beetle creado por su padre. El 356 fue un auténtico éxito y permaneció en el catálogo de Porsche durante casi 20 años. Ese éxito perdura hoy en día con estas maquetas a escala 1/18.